Así que detuve el coche y me puse a llorar como un bebé. Lloré un montón, y fue precioso… La tristeza es poética… Tenemos suerte de vivir momentos tristes. Y luego tuve un sentimiento de felicidad, porque cuando te permites tener momentos tristes, tu cuerpo tiene como unos anticuerpos que acuden a toda velocidad cuando te pones triste. Pero como no nos gusta esa primera sensación de tristeza, la apartamos de nosotros con el teléfono. Así que nunca te sientes completamente feliz ni completamente triste. Solo te sientes como satisfecho con tus productos. Y luego… Te mueres